Es relevante y meritorio cuando la dignidad se impone y es mayoría a pesar de innumerables cuellos de botella paralegales, y a pesar también del desencanto provocado por los escasos avances sistémicos contra la corrupción durante este periodo de gobierno.
Memorial de Guatemala
Visión crítica de la realidad. Otra Guatemala es posible
Universidad de San Carlos: la dignidad y la juventud construyen mayorías
Es relevante y meritorio cuando la dignidad se impone y es mayoría a pesar de innumerables cuellos de botella paralegales, y a pesar también del desencanto provocado por los escasos avances sistémicos contra la corrupción durante este periodo de gobierno.
Un pasito y a por más
-la continuación del hartazgo de muchos actores y sectores ante la corrupción desmedida y el poder ejercido de forma obscena y concebido como medio de enriquecimiento personal. En este punto resulta significativo que este hartazgo continúe muy presente desde las movilizaciones de 2015, 2020-21 y 2023, y a pesar del descontento social por los pocos avances frente a la corrupción logrados durante los dos años del gobierno de Arévalo;
¿De qué manera aprovechamos este momento para fortalecer nuestro proyecto, reorganizar fuerzas amenazadas por la cárcel, el exilio o la ilegalización (como anticipaba hacer el gobierno continuador del de Giammattei), ampliamos nuestra base social y fortalecemos nuestro proyecto estratégico?
¿Es en soledad o es en alianza con otros sectores demócratas como podemos asegurar condiciones de participación y organización mínimas, que nos permitan continuar impulsando nuestra agenda de refundación y transformación raizal?. Esto genera el riesgo de que las demandas estructurales se aplacen de nuevo, con el reto de reconstruir una correlación de fuerzas que las impulse, hoy en minoría.
Andrés Cabanas, 14 de febrero de 2026
Groenlandia, cuando el enorme iceberg está en llamas
- ¿Es normal plantear la compra de un territorio ajeno, por más que ya se ha hecho o lo hacen las empresas transnacionales que compran pedazos de territorio o se lo apropian?
- ¿Qué se compra, el espacio físico, la tierra, el subsuelo?
- ¿El cielo circundante y las nubes están incluidos en el precio?
- ¿Y las estrellas, cometas en tránsito, auroras boreales y todo tipo de cuerpos celestes?
- ¿Se compra y cuánto vale -o es prescindible- la población que lo habita?
- ¿Qué sucede con la cultura, la identidad, los recuerdos, los sueños, vinculados al territorio? ¿Carecen de interés alguno?
Violencia, seguridad y derechos
quieren demostrar poder-fuerza en un momento de debilidad, en el que ven cuestionada su capacidad para mantener el control en la renovación del MP, el TSE y el sistema de justicia (CC). Horas después de la derrota en las elecciones a representante del Colegio de Abogados en la comisión de elección del nuevo TSE (derrota más simbólica que pérdida de poder definitivo) reactivaron la criminalización del MP contra dirigentes indígenas (Basilio Puac, exvicepresidente de 48 Cantones) e incentivaron los motines carcelarios;
buscan por ello incidir en la renovación de estas instituciones, generando miedo y obstáculos a la participación;
continúan alimentando la narrativa de un gobierno ilegítimo y que debe ser removido, con llamamiento directo al golpe de estado;
desgastan al gobierno actual, tanto si no actúa (debilidad) como si lo hace (asumiendo planteamientos y propuestas conservadoras);
prefiguran una campaña electoral centrada en diálogos sobre la violencia y soluciones de fuerza.
Frente a este contexto caótico-coyuntural-estructural, el mensaje presidencial de 18-01 deja la certeza de la implantación del estado de sitio como respuesta, sin despejar dudas y abriendo nuevas interrogantes.
Interrogante principal: ¿Es el estado de sitio una herramienta adecuada para enfrentar estructuralmente estas acciones de violencia? Estructuralmente se refiere a identificar, contener y desbaratar estas estructuras criminales e identificar y denunciar política y judicialmente a las élites políticas y económicas que se benefician de sus acciones, las sostienen y posiblemente dirigen.
Dudas:
-¿De qué información se dispone sobre las estructuras políticas y económicas que respaldan la violencia y el crimen organizado, y cuando se hará pública?
-¿Qué acciones inmediatas administrativas, económicas, políticas o judiciales (por ejemplo, prohibición de acceso a fondos del Estado a través de contratos y empresas, que siguen alimentando a actores corruptos) se dictarán a partir de esta información.
En mi opinión, los estados de sitio y las medidas de excepcionalidad no solucionan estructuralmente la violencia político-criminal, por estas razones.
-Tienen carácter más simbólico, de demostración y exhibición de poder-control, que de efectividad real en el combate a la criminalidad, mucho menos cuando esta tiene vínculos y se alimenta -u origina- de actores de poder económico y del control de las instituciones del Estado.
-Su naturaleza generalista genera riesgos de arbitrariedad en su ejecución, de forma que sean aprovechados para fines distintos a los que se plantean, por ejemplo para promover o impulsar desalojos pendientes de territorios en disputa con comunidades y pueblos indígenas.
-Refuerzan imaginarios y propuestas de mano dura y de respuestas de fuerza, antes que políticas, a tensiones sociales. Se puede traspasar una línea roja en la que se logra seguridad, con riesgo de democracia, derechos y libertades (aunque sea por la vía de la autolimitación de derechos).
-El estado de sitio decretado no garantiza per se que serán combatidas las redes político-criminales, sino existe capacidad y voluntad política suficiente.
La zafiedad de la puesta en práctica del actual escenario de violencia (entre otros, el absurdo de que un reo solicite abiertamente un golpe de estado), el ensañamiento contra población empobrecida (policías), la mala lectura del sentir de la población (no se produjo el acompañamiento esperado en términos de movilizaciones sociales) y la cultura política de parte de la población, capaz de identificar los intereses de poder detrás de la puesta en escena inmediata, así como el actuar del Ministerio de Gobernación, limitan por ahora esta ola de violencia.
Premios, castigos y resistencias varias en el nuevo desorden mundial
Palabras a la izquierda, en un mundo de derechas sin derechos
¿Nos quedamos con las verdades oficiales, las palabras supuestamente neutrales, objetivas e imparciales? O exponemos con fuerza nuestra visión del mundo.
Esto leímos (seis titulares recientes de Prensa Libre tras la invasión a Venezuela):
1-Operación militar logra la captura de Nicolás Maduro. El Ejército de EEUU incursiona en territorio venezolano y arresta al presidente y a su esposa.
2- EEUU derroca a Maduro. Ataque militar en Caracas permite arresto del dictador y su esposa, quienes fueron trasladados a Nueva York.
3- Trump reclama acceso total a Venezuela, que llama a cooperar.
4- EEUU inicia proceso legal contra Maduro.
5- EEUU incauta petrolero ruso vinculado a Venezuela.
6- Guatemala aboga por la restauración democrática.
Los titulares que los grandes medios no van a redactar:
1- Operativo paramilitar e ilegal invade territorio venezolano, secuestra al presidente y a su esposa y compromete la libertad y los derechos de la población de Venezuela.
2- El gobierno y el complejo económico-militar de Estados Unidos secuestran al presidente de Venezuela, a través de un operativo paramilitar y sangriento, que provocó al menos 100 muertos.
3-Trump amenaza con el despojo ilimitado de los bienes del pueblo venezolano, especialmente el petróleo existente en su subsuelo.
4-Comienza en Estados Unidos un proceso judicial ilegal y extraterritorial contra el presidente de Venezuela y su esposa.
5-Nuevo hecho de pillaje y saqueo de petróleo de Estados Unidos en aguas internacionales.
6-El gobierno de Guatemala legitima, al no condenar, la invasión de Venezuela. En horas de deterioro fatal de la democracia, la convivencia y los principios a nivel global, la cautela diplomática, no tiene cabida pretender quedar bien con todo el mundo y anteponer el pragmatismo a los principios.
Decálogo del neocolonialismo y el renovado imperialismo de USA
1. El mundo es un espacio lleno de recursos y bienes para satisfacer el modo de vida consumista, derrochador, y en muchos casos superficial, asociado al sueño americano. Todos los recursos pertenecen o sobre todo estos recursos tiene derecho innegociable USA.
2. El poder se basa en la capacidad de utilizar la fuerza, de forma masiva e indiscriminada. El mundo se divide entre quienes tienen poder-fuerza y los que no. A los primeros se les respeta o soporta (Rusia, China…). Contra los segundos se cruzan todos los límites.
3. La diplomacia es el ejercicio continuo del chantaje, la amenaza, la violencia, el desprecio, el lanzamiento de operaciones militares mientras se está negociando (Venezuela), la falta de palabra, el incumplimiento de compromisos, el cambio de las reglas de juego. La diplomacia es la continuación estricta de la guerra, por otros medios.
4. Nunca hubo amigos para los Estados Unidos, menos hoy. Ni los más lacayos y subordinados (Milei), ni las flamantes Premio Nobel de la Paz (Machado) logran un trato igualitario: al contrario, la sumisión genera una espiral de demandas e imposición cada vez mayor.
5. Para USA los territorios son fuente de dinero y las poblaciones que los habitan son simplemente prescindibles. Se lanzan ataques (Gaza como ejemplo máximo, también Venezuela) sin que importen o se valoren los costos humanos. Se trivializa la guerra, se magnifica y exalta el poder de fuego, se deshumaniza la sociedad.
6. La incertidumbre, la volatilidad, la falta de reglas claras, la improvisación en algunos casos, las contradicciones y cambios en discursos y acciones, producen dividendos: ocultan la ignorancia y dejan fuera de juego a quienes siguen apostando por la preeminencia del diálogo y los consensos, en el marco del derecho internacional.
7. Trump y sus estrategas sustituyen el conocimiento del contexto y la inteligencia política por el uso de la fuerza. Para ellos no hay sociedades ni pueblos en movimiento. Su conocimiento de los países se reduce a tres o cuatro ideas esquemáticas sobre sus presidentes. Pero esta ignorancia lleva a cometer errores, por ejemplo, si ignoran el componente popular del gobierno del PT y Lula en en Brasil, o la base nacional-popular que sustenta el proyecto de Morena y Sheinbaum en México (independientemente, en este análisis, de sus vacíos).
8. Trump es un personaje bastante ignorante, hepático, violento, autoritario, egocéntrico, probablemente haya cometido abusos y delitos sexuales durante toda su vida, es un HDMS (hijo de mal semen) pero -parafraseando a un gobernante gringo al referirse al dictador Somoza- es nuestro HDMS. Es el actor que da voz y presencia a una estrategia de dominación y control que renueva las formas e inaugura una nueva fase de acumulación y despojo.
9. El uso de la fuerza y las amenazas permanentes, que pueden ser revertidas en el caso de amenazas económicas como en el caso de los aranceles, son irreversibles cuando implican intervención directa en otros países.
10. El abuso de la fuerza y el poder de un solo país se enfrenta con respuestas multiregionales y alianzas globales, sustentadas en profundos acuerdos en cada territorio. La ignorancia de unos pocos se contrapone con inteligencia y diálogos, el afán de lucro y la deshumanización con sororidad, la violencia y la imposición con consensos y cuidados compartidos.
Andrés Cabanas, 4 de enero de 2026
Trump y Venezuela: cuando la solución es el problema
Lo que decimos y cómo lo decimos, importa, para evitar que el relato del poder terrorista e impune y de la violencia se imponga sobre el relato del derecho a decidir de los pueblos, la convivencia y la paz. Palabra por palabra.
El bombardeo en Venezuela no es ataque sino invasión y agresión, con afectación de la integridad territorial de Venezuela, su soberanía y de las normas del derecho internacional.
Nicolas Maduro y su esposa no fueron capturados, sino secuestrados de manera ilegal, por un grupo de soldados extranjeros terroristas y criminales, que actuaron extrajudicialmente.
La invasión, a pesar de lo que Trump dice, no es un espectáculo televisivo. Este lenguaje legitima la agresión, trivializa la guerra y desconoce la violencia y el costo humano detrás de cada acción de fuerza.
El debate no es el control del narcotráfico, la preocupación por la democracia (en estos tiempos de neofascismos y democracias agotadas) o los flujos migratorios, porque a estas alturas sabemos que el poder de Estados Unidos se sustenta en la criminalidad y el uso constante de la fuerza.
La invasión tiene que ver con el petróleo, pero no es solamente el petróleo. Tiene que ver con la reafirmación del poder de decisión de Estados Unidos en Latinoamérica. La invasión se produce menos de un mes después de la publicación del Corolario Trump a la Doctrina Monroe, que considera Latinoamérica como territorio subordinado y “administrable” por Estados Unidos. Se produce un día después de la visita a Venezuela del enviado especial del presidente chino, estableciendo una línea roja geoestratégica, que ni Rusia ni China podrán traspasar (a cambio de…).
El debate no es Maduro sí, Maduro no, aunque el personaje político no sea de nuestro agrado y algunos consideramos que el proyecto de cambio de Venezuela se malogró por la continuación del extractivismo, el recambio de élites y la sustitución del poder comunitario por un Estado centralizado y burocratizado. El debate es la defensa de la soberanía, la autodeterminación y proyectos políticos y sociales de los pueblos, sin interferencia ajena.
La invasión no es un hecho puntual en el tiempo ni circunscrita a un lugar. Tampoco es el desvarío de un pederasta arrogante y egocéntrico, sino una estrategia de largo alcance, que se manifiesta de diversas formas: presión económica (Argentina, Brasil), intervención electoral directa (Honduras, Ecuador), amenaza de intervención (Panamá), acciones de desgaste para el debilitamiento del apoyo social a gobiernos progresistas (Colombia, México). En Guatemala esta intervención opera hasta ahora a partir de la dependencia económica y el control por parte de Estados Unidos de sectores estratégicos (seguridad, puertos, fronteras, parte de inversiones), sin descartar un intervencionismo mayor en el próximo periodo electoral.
La solución de ahora es el problema, a partir de ahora: la amenaza de intervenciones militares constantes, cada vez más agresivas, y la pérdida de espacios para el desarrollo de proyectos populares en cada uno de los países de Latinoamérica. También en Guatemala, si no tenemos la capacidad de generar grandes movilizaciones sociales articuladas internamente, a nivel regional y continental.
Andrés Cabanas, 3 de enero de 2026





